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19 de octubre de 2012

REPUDIAMOS ASESINATO DE HERMANA KAQCHIKEL

El pasado 16 de octubre, tras haber salido de su casa, fue interceptada la señora María Valentina Top Chitay, mujer Maya Kaqchikel, vecina del caserío Real Huith del municipio de San Juan Sacatepéquez, Guatemala. Luego de ser violada, al día siguiente, 17 de octubre, su cadáver apareció en el caserío Los Sajquíes. Su asesinato deja a cinco niños en la orfandad. Con anterioridad, la señora María Top había venido recibiendo amenazas. Ante esto, la Alianza de Mujeres Maya Kaqchikeles – ALIAMAK – integrada por organizaciones de mujeres de la sociedad civil y Oficinas Municipales de la Mujer – OMM – del departamento de Chimaltenango, MANIFESTAMOS:
Nuestro repudio ante este crimen. LA VIDA ES SAGRADA Y NADIE PUEDE QUITARLA. NUESTROS CUERPOS MERECEN RESPETO Y NO SON BOTÍN DE NADIE. Nos solidarizamos con la comunidad de Real Huith y especialmente con la familia, sus cinco hijos y su esposo viudo.
 
EXIGIMOS:
A las Autoridades del Estado: a cumplir con su obligación de garantizar la vida y seguridad de los ciudadanos.
 
Al Ministerio Público: a investigar y perseguir a los responsables de los hechos ocurridos en la comunidad Real Huith de San Juan Sacatepéquez, aportando todas la pruebas que corresponda para que los responsables sean juzgados y condenados.
 
Al Organismo Judicial: a que cumpla con su obligación de impartir justicia, para que este caso no quede impune, como suele ocurrir.
 
A la Procuraduría de los Derechos Humanos: que monitoree a las instancias correspondientes para que se esclarezcan los hechos y se haga justicia.
 
A la Secretaria Presidencia de la Mujer - SEPREM – y la Defensoría de la Mujer Indígena – DEMI -, que acompañe y asesore a la familia de María Top.
 
LLAMAMOS:
A todas las personas que tengan información sobre este caso, que la aporten a donde corresponda, para que se persiga a los responsables y se haga justicia. NO PODEMOS PERMANECER EN SILENCIO; DENUNCIEMOS.
 
A todas las organizaciones de mujeres, organizaciones indígenas y toda la sociedad, que manifiesten públicamente el rechazo y condena a las autoridades de gobierno por no velar por la seguridad y derecho a la vida de las persona.
 
Hechos como éste ocurren todos los días en nuestro país, al grado que nos hemos acostumbrado, haciéndonos insensibles, deshumanizándonos. Pero debemos reaccionar; no podemos dejar este caso en el olvido, como otro caso más.
 
Sabemos que ésta es una consecuencia más de las múltiples violencias que nos golpean - económicas, sociales, políticas y culturales -, es decir, se trata de una violencia estructural, que provoca desequilibrios y nos enferma. Por lo tanto, debemos continuar nuestra lucha para terminar con esta estructura de muerte, para construir una estructura de vida.
 
Como ALIAMAK, reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando por una Buena Vida para todas y todos, recuperando nuestra sabiduría y prácticas ancestrales, que nos permitan una vida libre de violencia, en armonía y equilibrio.

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